Ponle cariño y creatividad a tu negocio

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Con un poco de capital a invertir, un toque de creatividad y el mayor de los cariños; podemos hacer brillar nuestro negocio


Por Eloísa Ch. Valles – Sígueme en @eloisachvalles

Fuimos en familia a comer a un restaurantcito a orilla de playa. Orilla donde los pescadores de la zona estacionan sus lanchas y peñeros. Para llegar a este negocio debes transitar en vehículo por un pueblito sumido en el abandono, sus calles de tierra y los desperdicios que la invaden cubren parcialmente lo que en otrora fue un lugar pintoresco.

Sin embargo, en todo el borde de esa playa de pescadores aún hacen vida negocios administrados por habitantes de la zona: posadas, pescaderías, restaurantes… La vista es prometedora para estos locales. Un cielo azul y despejado con sol radiante, gaviotas y pelícanos aguardando para lanzarse en picada a un sereno mar de peces, embarcaciones apostadas en la orilla prestas para partir en la noche en busca de la materia prima.

En la entrada del restaurante un cartel te da la bienvenida en varios idiomas, entre ellos español, inglés y papiamento (idioma de las islas vecinas Aruba, Curazaro y Bonaire). Apresurados salen al encuentro de los nuevos clientes un señor mayor y un niño de no más de ocho años. El señor hace señas de guía para estacionar correctamente el carro en un pasillo destinado a ello, mientras que el pequeño va recitando rapidito un discurso de bienvenida memorizado con mucha habilidad para su edad.

El sitio es un reflejo del pueblo donde está ubicado, un lugar con gran potencial no aprovechado o tristemente subestimado. Son notorias las buenas intenciones de querer ofrecer un espacio acogedor para sus visitantes, pero la falta de mantenimiento le está ganando terreno a la buena intención. Unas seis mesas grandes roídas por la sal y el sol con menos sillas de las necesarias en el mismo estado. Ambiente caribeño, paredes de colores que alguna vez fueron brillantes, olor a mar, vista abierta al infinito del océano y peñeros con nombres curiosos flotando sobre él.

Nos reciben con entusiasmo y amabilidad. El encargado del sitio (no supe con certeza si era el dueño), nos ofrece de viva voz las opciones del Menú, no hay carta para leer. Noto que viste un uniforme con la insignia de otro lugar, estuvo trabajando en la mañana en ese sitio y no se cambió para atender el restaurante. Las opciones era una variedad limitada de deliciosos pescados fritos, las guarniciones solo eran dos: tostones y ensalada. La crisis se hace presente una vez más. Elegimos y esperamos admirando aquella vista. Yo, entre tanto, observé cada detalle de aquel espacio e hice una evaluación mental de todo lo que podía mejorar sustancialmente con un presupuesto limitado pero con mucha creatividad y bastante voluntad.

El concepto era claro: un “rancho de playa” cuyo atractivo principal es la cercanía al mar. La experiencia que quiere tener el cliente en un lugar como éste es disfrutar de un ambiente completamente playero y alegre, que no ostente lujo, sino que conserve sus rasgos rústicos de forma prolija, que en el cuidado de cada detalle en la decoración se note que hay orgullo por la cultura que les caracteriza. El cliente quiere admirar el mar desde la comodidad de su mesa, sintiendo el sol pero protegido de él bajo una sombra que le permita ambas cosas; desea comer pescado fresco y ser atendido con el entusiasmo característico del Caribe.

¿Cómo se puede crear esa experiencia con poco presupuesto? Sencillo, restaurando lo que se tiene y cuidando cada detalle. Poniéndole cariño a tus activos ❤ Lija y sellador con esas mesas y sillas, pintura a esas paredes, cera a esos pisos, limpieza y pulcritud por doquier. Busca a alguien en tu comunidad que pinte murales e invítalo a plasmar su arte en las paredes de tu negocio. Uniforma a tu personal, o al menos vístelos a todos del mismo color, y entrénalos para dar una buena atención al cliente y para que conozcan a fondo los productos que venden, deben mostrarse como expertos en el área. Presenta tus platos de forma irresistible, que la comida se vea abundante y suculenta (hay técnicas para ello) -debo reconocer que el pescado estuvo delicioso-. Si el punto focal del restaurante es la vista, entonces acondiciona de forma creativa ese espacio para que esté presto a recibir a los clientes que desean posar ante las cámaras de sus celulares con el mar de fondo. Haz de ese espacio tu mejor promoción, pues cuando los clientes compartan sus fotos en las redes sociales, sus contactos van a querer ir a visitar ese lugar que se ve tan maravilloso.

A mi mente vinieron un montón de ideas para poner a valer verdaderamente a aquel lugar. Pues si bien es cierto que estamos viviendo en Venezuela una crisis espantosa, también es cierto que con un poco de capital a invertir, un toque de creatividad y el mayor de los cariños; podemos hacer brillar nuestro negocio en medio de la oscuridad que nos rodea. Podemos hacer que nuestros clientes aprecien la belleza que aún queda. Es mucho lo que se puede hacer con poco, si solo se tiene la VOLUNTAD de hacerlo.

… Y Así se Emprende!

• PONLE CARIÑO Y CREATIVIDAD A TU NEGOCIO • | #AsíEmprendeElo Fuimos a comer a un restaurantcito a orilla de playa. Orilla donde los pescadores de la zona estacionan sus lanchas y #peñeros. Para llegar a este #negocio debes transitar en vehículo por un pueblito sumido en el abandono, sus calles de tierra y los desperdicios que la invaden cubren parcialmente lo que en otrora fue un lugar pintoresco. ••• Sin embargo, en todo el borde de esa playa de #pescadores aún hacen vida negocios administrados por habitantes de la zona: posadas, pescaderías, restaurantes… La vista es prometedora para estos locales. Un cielo azul y despejado con sol radiante, gaviotas y pelícanos aguardando para lanzarse en picada a un sereno mar de peces, embarcaciones apostadas en la orilla prestas para partir en la noche en busca de la materia prima. ••• En la entrada del #restaurante un cartel te da la bienvenida en varios idiomas, entre ellos español, inglés y papiamento (idioma de las islas vecinas Aruba, Curazao y Bonaire). Apresurados salen al encuentro de los nuevos #clientes un señor mayor y un niño de no más de ocho años. El señor hace señas de guía para estacionar correctamente el carro en un pasillo destinado a ello, mientras que el pequeño va recitando rapidito un discurso de bienvenida memorizado con mucha habilidad para su edad. ••• El sitio es un reflejo del pueblo donde está ubicado, un lugar con gran potencial no aprovechado o tristemente subestimado. Unas seis mesas grandes roídas por la sal y el sol con menos sillas de las necesarias en el mismo estado. Ambiente #caribeño, paredes de colores que alguna vez fueron brillantes, olor a mar, vista abierta al infinito del océano y peñeros con nombres curiosos flotando sobre él. ••• Nos reciben con entusiasmo y amabilidad. El encargado del sitio (no supe con certeza si era el dueño), nos ofrece de viva voz las opciones del Menú, no hay carta para leer. Noto con curiosidad que viste un uniforme con la insignia de otro lugar… 🌴🐠🐬 [Sigue leyendo y conoce mis recomendaciones para este negocio en mi artículo completo, link directo en mi bio 👆]

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EloísaChVallesELOÍSA VALLES

CEO-Fundadora de Así se Emprende.

Conferencista. Facilitadora. Emprendedora. Comunicadora Social y Locutora (UCV).

CRM en EGY Agency, agencia digital de gestión de redes sociales.


 

 

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